Las empresas españolas suspenden en confianza

Los españoles seguimos desconfiando de las empresas. Es lo que se desprende del Barómetro de la Confianza 2015, el mayor estudio internacional sobre este aspecto fundamental para las organizaciones que elabora la agencia Edelman.

El nivel de aprobación que reciben las compañías en España es del 43%, por un 57% que reciben las empresas en todo el mundo. No son las únicas instituciones que no llegan al aprobado. Tampoco nos fiamos de los medios de comunicación (47%) y muchos menos el gobierno (26%). Sólo las ONG, con un 63% -igual que la media de otros países- pueden darse por satisfechas.

¿Y a qué llamamos confianza? Pues según Jordi Ballera, director de Edelman Madrid, ” lo que se espera de los diferentes actores que intervienen en el sistema”. El informe analiza 16 atributos que generan confianza. Entre ellos se encuentran algunos como tratar bien a los empleados, priorizar a los clientes por encima de los beneficios, escuchar sus necesidades y comentarios, llevar a cabo unas prácticas empresariales éticas o trabajar para proteger y mejorar el medio ambiente.

Un dato a tener en muy en cuenta es que 7 de cada 10 encuestados considera que  “una empresa puede llevar a cabo acciones que incrementen los beneficios y además mejoren las condiciones económicas y sociales de la comunidad en la que opera”.

Por sectores, los que más confianza inspiran son entretenimiento, tecnología, electrónica de consumo, alimentación y bebidas y automoción (todas ellas por encima del 60%). Los que menos la banca (16%), los servicios financieros (24%) y la energía (36%), si bien dentro de éste último las renovables sacan una ventaja considerable al resto. En lo que se refiere a su tipología, la empresa familiar lidera el ranking  con una aprobación del 77% -mayor incluso que en otros países-  seguidas de la pymes (69%). Las peor valoradas son las empresas públicas (35%) , y las cotizadas (40%) las grandes empresas (42%).

Entre las acciones propuestas para que los CEOs incrementen la confianza en su empresa destaca realizar un comunicación clara y transparente.

Informe completo

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Los contenidos y la relación con los medios, retos de los departamentos de comunicación

tendencias_comunicacion_corporativa_infografia_AxiCom y prnoticias acaban de publicar el estudio “Nuevos Retos y Oportunidades de los Departamentos de Comunicación en España”, que analiza los principales retos que encaran los departamentos de comunicación en España. El informe, realizado a partir de encuestas a profesionales de la comunicación, destaca tres objetivos prioritarios:

– Diseño de una estrategia de comunicación óptima para la empresa (57%)

– Capacidad de creación de contenidos (41%)

– La gestión eficaz de los canales sociales y la relación con bloggers influencers y periodistas (39%)

En cuanto a las tendencias en los departamentos de comunicación para los próximos años, el 57% de los dircom consultados apuntan al storytelling, seguido de la comunicación viral, el periodismo de marca.

Otra de las conclusiones importantes que arroja el estudio, es el valor que tienen las apariciones en espacios de terceros (como medios de comunicación) y la progresiva relevancia de los soportes online a la hora de enfocar las acciones de comunicación.

Más información: prnoticias

Voluntariado corporativo: cuando todos ganan

El voluntariado corporativo es una de las políticas de Responsabilidad Social más comunes en nuestro país. En un informe de Adecco casi la mitad de los directores de Recursos Humanos de 150 empresas aseguraba impulsaría estas prácticas entre los empleados en 2014. Más allá de las acciones puntuales con una determinada causa en los denominados días de la solidaridad  que tienen lugar en muchas empresas, algunas de ellas empiezan a fomentar el trabajo voluntario de sus empleados de una forma más continua.

volunteer-community-project2Las empresas, además de una forma de involucrarse con la sociedad,  encuentran en el voluntariado una forma de motivar a los empleados, facilitando su implicación en los problemas sociales, culturales o medioambientales, lo cual puede contribuir a aumentar el orgullo de pertenencia a  la compañía y, por tanto, su lealtad y compromiso con la misma.

Según la  Fundación Empresa y Sociedad, al 85% de los empleados les gustaría participar en la acción social de su empresa, y más de la mitad de los trabajadores están a favor de que sus empresas colaboren con proyectos sociales.

Ente las fórmulas más habituales de voluntariado corporativo, y tal vez las más útiles para sus beneficiarios, se encuentran el voluntariado profesional o la cesión de capital humano, donde  la actividad de voluntariado es la misma que el empleado realiza en su puesto de trabajo. Algunas empresas lo incorporan a su catálogo de servicios dentro de su estrategia de RSC, y los prestan de forma gratuita o a precios simbólicos. Son los llamados servicios pro-bono, que normalmente se ofrecen en los sectores de consultoría y auditoría, ingeniería o despachos jurídicos.

Además, hay que decirlo, la política de voluntariado corporativo, como otras prácticas de RSC, cuando se da a conocer, contribuye a mejorar la reputación e  imagen pública de la empresa. Para ello es fundamental elegir bien la entidad, normalmente una ONG, por medio de la cual se articula la colaboración voluntaria. No es extraño ver a reputadas empresas que para llevar a cabo determinados proyectos sociales se alían con ONG que realizan prácticas sino ilícitas al menos carentes de ética,  con la consiguiente pérdida de credibilidad y reputación.

Por tanto, el voluntariado corporativo, bien planificado, en la que se definan bien los objetivos y se ejecute adecuadamente beneficia a todos los actores implicados.  Es beneficioso para sus destinatarios finales (colectivos desfavorecidos, grupos sociales a los que se procura un servicio o bien que antes no existía, etc…) . Por su parte, la empresa consigue esa mejora en la sociedad que perseguía y que repercute asimismo de forma positiva en sus recursos humanos además de en su imagen pública. Por último, los empleados, encuentran en su propio puesto de trabajo el mejor canal  para colaborar con causas solidarias.