Ética y transparencia, principales atributos de la empresa responsable según los ciudadanos

Podemos ver el vaso medio lleno o medio vacío. Lo que es cierto es que el colectivo formado por consumidores críticos sigue creciendo. El ciudadano quiere empresas responsables que le proporcionen productos y servicios que causen el menor impacto social y medioambiental. Las marcas tienen ante sí el importante reto de comunicar su desempeño y esfuerzo en línea a las nuevas demandas de un cliente selectivo, que valora este comportamiento antes de adquirir un producto o contratar un servicio.

El informe “El ciudadano y la RSE”, que por quinto año consecutivo ha elaborado la Fundación Adecco, señala que el 49% de los ciudadanos se muestra selectivo a la hora de consumir, e incorpora criterios de responsabilidad en sus decisiones de compra, como el respeto a los derechos humanos o al medio ambiente. En el estudio anterior la cifra era dos puntos menor.

En cuanto a los requisitos que debe cumplir una empresa para que el público la considere como responsable, tres atributos sobresalen respecto al resto: Ética (58% de los encuestados), Transparencia (56%) y Diversidad (45%), refiriéndose esta última  a culturas corporativas en las que primen los procesos de selección por competencias: aquéllos que no discriminan por factores como la edad, el sexo o el hecho de tener un certificado de discapacidad.

Por cierto, aunque los ciudadanos interiorizan pautas responsables y piden que las empresas también lo hagan, el 65% desconoce el significado de la RSE.

 

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Voluntariado corporativo: cuando todos ganan

El voluntariado corporativo es una de las políticas de Responsabilidad Social más comunes en nuestro país. En un informe de Adecco casi la mitad de los directores de Recursos Humanos de 150 empresas aseguraba impulsaría estas prácticas entre los empleados en 2014. Más allá de las acciones puntuales con una determinada causa en los denominados días de la solidaridad  que tienen lugar en muchas empresas, algunas de ellas empiezan a fomentar el trabajo voluntario de sus empleados de una forma más continua.

volunteer-community-project2Las empresas, además de una forma de involucrarse con la sociedad,  encuentran en el voluntariado una forma de motivar a los empleados, facilitando su implicación en los problemas sociales, culturales o medioambientales, lo cual puede contribuir a aumentar el orgullo de pertenencia a  la compañía y, por tanto, su lealtad y compromiso con la misma.

Según la  Fundación Empresa y Sociedad, al 85% de los empleados les gustaría participar en la acción social de su empresa, y más de la mitad de los trabajadores están a favor de que sus empresas colaboren con proyectos sociales.

Ente las fórmulas más habituales de voluntariado corporativo, y tal vez las más útiles para sus beneficiarios, se encuentran el voluntariado profesional o la cesión de capital humano, donde  la actividad de voluntariado es la misma que el empleado realiza en su puesto de trabajo. Algunas empresas lo incorporan a su catálogo de servicios dentro de su estrategia de RSC, y los prestan de forma gratuita o a precios simbólicos. Son los llamados servicios pro-bono, que normalmente se ofrecen en los sectores de consultoría y auditoría, ingeniería o despachos jurídicos.

Además, hay que decirlo, la política de voluntariado corporativo, como otras prácticas de RSC, cuando se da a conocer, contribuye a mejorar la reputación e  imagen pública de la empresa. Para ello es fundamental elegir bien la entidad, normalmente una ONG, por medio de la cual se articula la colaboración voluntaria. No es extraño ver a reputadas empresas que para llevar a cabo determinados proyectos sociales se alían con ONG que realizan prácticas sino ilícitas al menos carentes de ética,  con la consiguiente pérdida de credibilidad y reputación.

Por tanto, el voluntariado corporativo, bien planificado, en la que se definan bien los objetivos y se ejecute adecuadamente beneficia a todos los actores implicados.  Es beneficioso para sus destinatarios finales (colectivos desfavorecidos, grupos sociales a los que se procura un servicio o bien que antes no existía, etc…) . Por su parte, la empresa consigue esa mejora en la sociedad que perseguía y que repercute asimismo de forma positiva en sus recursos humanos además de en su imagen pública. Por último, los empleados, encuentran en su propio puesto de trabajo el mejor canal  para colaborar con causas solidarias.

 

 

Corazón Contento, un motivo para la esperanza desde la RSC

DSC_0034Gracias a Alberto Martínez Cuartero, especialista en RSC y economía social, hemos tenido constancia y ahora seguimos de cerca la labor que la Fundación Funciona, con sede central en Madrid, realiza en Nicaragua desde el Centro de Desarrollo Integral para Personas con Discapacidad en la ciudad de Granada. Un espacio que tiene por objetivo promover la integración social y la mejora de la calidad de vida de las personas con necesidades educativas especiales y sus familias.

Este proyecto nos ha llamado la atención porque se financia íntegramente mediante aportaciones privadas en su mayoría procedentes de empresas de tres países: Nicaragua, España y Estados Unidos, como parte de sus políticas de Responsabilidad Social Corporativa enfocadas a la cooperación para el desarrollo.

En Corazón Contento”, nombre del centro constituido hace dos años, 12 trabajadores, entre psicólogos, educadores o monitores, atienden a 40 personas con discapacidad de la ciudad. Se trata de jóvenes con edades comprendidas entre los 14 y 18 años, que, tras terminar su etapa educativa (en el caso de que la hayan recibido), no tienen ningún espacio de relación ni opción laboral alguna que les permita insertarse en la sociedad. Una situación que les conduce a convertirse en una carga económica familiar, víctimas potenciales de malos tratos y abandono.

Estos jóvenes presentan discapacidad intelectual en diferentes grados, desde leves retrasos mentales a limitaciones más graves. Entre las causas  se encuentran las complicaciones prenatales, peri natales y postnatales, ocasionadas por los problemas derivados de la pobreza, por no haber recibido una adecuada atención médica, la escasez de medicamentos o la malnutrición.

maxresdefaultEl centro lleva a cabo iniciativas de inserción laboral para que estos muchachos puedan integrarse en su entorno. Granada es una de los principales destinos turísticos del país centroamericano. Por eso, el trabajo en hoteles y lavanderías supone una fuente de empleo. De puertas para adentro, Corazón Contento ha puesto en marcha un taller de papel reciclado, donde los alumnos elaboran libretas, carpetas o tarjetas de visita. En enero de 2014 empezarán a cultivar verduras y hortalizas en el vivero.

Corazón Contento ofrece asimismo un programa de estimulación temprana para niños que desde su nacimiento y hasta los 6 años presentan trastornos en su desarrollo o riesgo de padecerlo. Hasta la fecha ha atendido a más de un centenar de familias, a las que han proporcionado tratamientos de psicomotricidad, estimulación cognitiva o fisioterapia.

Y todo ello, como hemos dicho, gracias al compromiso de empresas que hacen que Corazón Contento sea una realidad y un motivo para la esperanza para las personas con discapacidad y sus familias en Granada. Entre ellas, las españolas Grupo INCLAM, Bodegas Prado ReyATI Consultores y Europamundo.

El Ibex se muda al paraíso

normal_palmtreesEsta semana  hemos conocido una nueva edición del estudio “La RSC en las memorias anuales de las empresas del IBEX 35”, relevante informe que elabora desde hace nueve años el Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa (ORSC),  que integran organizaciones de la sociedad civil (ONG, sindicatos y consumidores).

El análisis pone de manifiesto las carencias en materia de responsabilidad social de las principales empresas españolas, que se constatan en aspectos como la elusión de impuestos, la falta de transparencia y los escasos avances en materia de Derechos Humanos.

Una de las principales conclusiones es el aumento de las sociedades domiciliadas en paraísos fiscales durante 2011. El 94%, es decir 33 de las 35 empresas del selectivo español las tienen, un 8% más que en el ejercicio anterior. Además, entre 2010 y 2011 se registraron 83 nuevas sociedades participadas y dependientes de empresas del IBEX 35 domiciliadas en estos territorios, hasta alcanzar la cifra de 437, un 60% más que en 2009.

Según el ORSC, los paraísos fiscales más usados por las empresas del IBEX35 son Delaware (115), Holanda (85), Luxemburgo (30), Irlanda (29), Suiza (24), Hong Kong (23) e Islas Caimán (22).

El Estado norteamericano de Delaware se ha erigido como el destino preferido por las compañías del selectivo español en los últimos tiempos. Una de cada cuatro sociedades que crean tiene allí su sede social.  Las 115 detectadas en 2011 suponen casi el doble que el año anterior (65) y casi el triple de 2009 (41). Banco Santander,  BBVA, Abertis,  ACS  o Repsol están entre las que más se prodigan.

 Recordar que, según la Unión Europea, España deja de ingresar cada año 70.000 millones de euros por fraude fiscal, una cantidad que equivale al déficit público de 2012 sin contar con el rescate bancario. Un país, el nuestro,  en el que el 90% de lo que recauda Hacienda vía IRPF proviene de las rentas del trabajo, es decir, de los sueldos.

Jornada sobre consumo responsable en la Embajada de Suecia

consumo responsable embajada suecaEsta semana tuvo lugar en la Residencia de la Embajada de Suecia el seminario ¿Eres un consumidor responsable?, que organizó la Cámara de Comercio Hispano Sueca para dar a conocer cómo las empresas involucran a los consumidores en el consumo responsable. Participaron en la jornada las empresas Ecoembes, H&M y Respiro. Como introducción a la misma Aldo Olcese, economista experto en Responsabilidad Social de la Empresa realizó una presentación bajo el título “La RSE en la encrucijada europea”.

Olcese avanzó algunos detalles del próximo informe que publicará la  Comisión Europea sobre RSE  en el que está trabajando. El Doctor en Economía señaló que “para Europa somos líderes en RSE” y señaló las cuatro razones por las que España ocupa esta posición: ser el país con más empresas en los Rankings Mundiales de RSE, que achacó a la concienciación de los directivos, la exigencia  en criterios de sostenibildiad de los gobiernos latinoamericanos a los inversores españoles y el impulso de las energías renovables;  el alto número de instituciones que desde la sociedad civil promueven esta materia, las más de 1o0 titulaciones de enseñanza superior en los que se estudia y el compromiso de los gobiernos españoles manifestado mediante la creación del CERSE o la Ley de Desarrollo Sostenible.

A continuación la sesión se centró en el consumidor , según el propio Olcese “el grupo de interés más importante, puesto que todos los somos”. Juan Alonso de Velasco, subdirector de Marketing de Ecoembes, habló del esfuerzo en comunicación que llevan a  cabo para que los ciudadanos conozcan su labor y para que reciclen los envases. Los portavoces de H&M, Ona Bascuñan e Íñigo Saenz, expusieron la actuaciones de la multinacional textil sueca para una moda más sostenible por medio de su campaña Conscious. Finalmente, Ian Paterson, cofundador de Respiro Car Sharing, presentó esta novedosa propuesta dirigida a mejorar la movilidad en Madrid, beneficiosa tanto para el medio ambiente, pues contribuye a reducir las emisiones de CO2, como para el bolsillo de los ciudadanos. Un dato esclarecedor que aportó Respiro: el coche particular no se usa 23 horas al día.

En conclusión, una jornada positiva en la la que se habló de sostenibilidad desde diferentes propuestas empresariales, que estuvo principalmente centrada en la concienciación medioambiental.

De RSE, discapacidad y empleados

Esta semana se ha presentado en Madrid la Red Europea de Responsabilidad Social Empresarial y Discapacidad, plataforma que lidera la Fundación ONCE de la que forman parte empresas como Telefónica y L’Oreal, así como el ministerio de trabajo italiano. Una iniciativa enmarcada en la Estrategia Europea 2020 y la Convención de Naciones Unidas en favor de las personas con discapacidad. Bienvenida sea.

Las políticas relacionadas con el colectivo de discapacitados, principalmente para su integración laboral, se sitúan entre las preferidas dentro de las estrategias de RSE de las compañías españolas. A menudo encontramos noticias sobre este iniciativas de esta índole puestas en marcha en distintos lugares de nuestra geografía. Perfecto. Ojalá cada vez haya más.

Sin embargo, las empresas no siempre logran transmitir eficazmente su compromiso social a todos sus grupos de interés con este tipo de políticas de inclusión. Es el caso de aquellas que despiden a trabajadores que llevan muchos años en la compañía, con difícil reinserción en el mercado laboral, y más en los tiempos que corren, a los que sustituyen con personas discapacitadas. Así, lo que en principio pretende ser una política responsable y seguramente bienintencionada, puede convertirse en un punto conflictivo con un stakeholder prioritario como son los empleados, que en ocasiones ven el ahorro de costes o una mera estrategia de marketing en el trasfondo de estas medidas. Permitir su participación en la toma de decisiones en un ámbito que les afecta directamente, y saber explicarlas y comunicarlas adecuadamente evitaría fricciones internas.

Luego están, por desgracia. las organizaciones que se acercan al colectivo de discapacitados con intenciones espurias, pero antes o después, por falta de congruencia con la forma de gestionar otras áreas, se les acaba viendo el plumero. Pero esto merecería un capítulo aparte.

El consumidor quiere empresas responsables

La RSC vende. Así lo afirma la consultora internacional Nielsen tras realizar una encuesta entre 28.000 internautas de 56 países. El estudio concluye que un 46% de los consumidores está dispuesto a pagar más por productos o servicios de empresas comprometidas con la sociedad.

Entre el grupo de los consumidores concienciados, el 63% tiene menos de 40 años. Los aspectos que más les preocupan son el medio ambiente, la educación y la erradicación de la pobreza. Tres de cada cuatro consulta las opiniones e informaciones que cuelgan en Internet otros usuarios.

En cuanto a los españoles, aunque el 60% prefiere comprar productos de empresas socialmente responsables, solo el 30% está dispuesto a pagar un extra. El consumidor concienciado español demanda a las empresas respeto por el medio ambiente (69%), apoyo a las pymes y emprendedores (69%), creación de puestos de trabajo bien remunerados (68%) y políticas de igualdad de género (66%).

Vía Europa Press