Comunicación responsable: de la RSC a la percepción

Tan importante o más que hacer las cosas bien es que los clientes perciban esa excelencia. Este mensaje lo tienen cada vez más claro los directivos de las grandes empresas. En el Foro Mundial de la Comunicación, recién celebrado en Madrid se ha vuelto a poner de relieve la importancia de la RSC para la empresa actual, cuya supervivencia, pocos son ya los que dudan, va ligada precisamente a su compromiso con la sostenibilidad.

Pero gestionar un negocio de forma responsable, teniendo en cuenta las expectativas de  los grupos de interés, no es suficiente. Es necesario transformar ese buen hacer en valor para la empresa en forma de reputación.  Y para ello la mejor herramienta es la comunicación. Lo explica muy bien uno de los intervinientes en este foro de primer nivel, Fernando Prado, director de Reputacion Institute: “La responsabilidad social es realidad de la empresa, mientras que la reputación son percepciones. Y para eso hay una herramienta básica que es la comunicación. Las empresas y los estudios a nivel mundial demuestran que las empresas invierten muchísimo en demostrar que son responsables y que hacen las cosas bien, y sin embargo no se les reconoce por parte del gran público. Este gap se produce porque hay una especie de rubor acerca de lo que se debe comunicar en estos términos. Entramos en la frágil línea entre el greenwashing y la comunicación responsable de lo que se hace. Nosotros abogamos porque hace falta comunicar las buenas acciones de las empresas, porque sino al final no es sostenible esa inversión“.

En este blog ya hemos señalado la legitimidad de la empresa para comunicar, de forma honesta y responsable, su desempeño para influir positivamente en su entorno. Si no lo hace estaría desaprovechando una oportunidad de generar un recurso intangible tan valioso como es la reputación, la percepción que tiene su público. Algo nada desdeñable en unos tiempos en los que, como recuerda Ángel Alloza, CEO de Corporate Excellence,el 80% del valor de las compañías reside en sus activos y recursos intangibles” .

Fuente: PR Noticias

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Impresiones sobre sostenibilidad en Vietnam

Tráfico en Saigón (Vietanm)

El año pasado retomábamos el blog después de las vacaciones de verano impresionados por la sensibilización medioambiental de  Dinamarca, y en concreto su capital, Copenhague, un lugar envidiable para los que defendemos modelos de ciudad sostenibles y habitables.

En esta ocasión hemos tenido la oportunidad de conocer un caso radicalmente opuesto, el de Vietnam, que ha superado nuestras previsiones sobre el caos circulatorio que nos íbamos a encontrar en sus grandes ciudades. Más aún cuando la primera toma de contacto con el país fue la Ciudad de Ho Chi Minh, la antigua Saigón, la urbe más poblada y con mayor volumen de tráfico. Entrada ya la noche, el ir y venir de motos y el sonido de los cláxones nos introdujeron de golpe y porrazo de camino al hotel en el barrio Trotamundos –el corazón de esta jungla de asfalto- en un paisaje que se repetiría a lo largo de la estancia, banda sonora incluida. ¡Nada que ver con la tranquila y cívica capital vikinga!

Un caos “organizado”, a su manera, pues resulta inverosímil comprobar cómo todo ese enjambre de coches, motos, taxis y bicis que deambulan de un sitio para otro, en no importa qué sentido y dirección, sin ninguna otra norma que no sea abrirse paso poco a poco a fuerza de pitar, consigue avanzar sin chocarse. Eso sí, no hay ni una mala palabra o gesto hacia el resto de conductores. Ni siquiera en las horribles horas punta.

Tráfico en Saigón

Los vietnamitas, gentes con determinación, ingeniosos, avispados, cuya férrea voluntad no consiguieron doblegar ni chinos, ni franceses, ni americanos, tendrán que enfrentarse antes o después a un nuevo reto: el de la sostenibilidad.

Empezando por la movilidad. Únicamente en Saigón hay 6 millones de motos. El transporte público es prácticamente inexistente y sólo se mueven en bici los menores de edad, que todavía no pueden sacarse el carné para conducir el vehículo preferido por los habitantes del “dragón asiático”. El tráfico no deja espacio para el peatón, pues incluso las aceras están repletas de motos aparcadas. Y te juegas el tipo cada vez que quieres cruzar una calle, haya o no pasos de cebra.

¿Y la contaminación que produce ese enorme volumen de tráfico? Vietnam es uno de los diez países del mundo con mayor contaminación del aire. La mascarilla forma parte habitual de la indumentaria de buena parte de los motoristas, sobre todo de las mujeres. Además de las emisiones de gases nocivos, hay que mencionar la contaminación acústica, con todos esos cláxones sonando a cada momento.  Tampoco hay que olvidarse de la siniestralidad.  Algunos datos señalan que unas 10.000 personas fallecen al año en accidentes, 30 al día.

Pero hay que decir también lo positivo en relación con la sostenibilidad.  Los vietnamitas, asolados durante varias décadas por las guerras y la escasez que traen consigo, son expertos en alargar el ciclo de vida y reutilizar los materiales de los que disponen, aplicando todo su ingenio para poder hacer frente a las carencias.

Aprovechan muy bien los abundantes recursos naturales.  Por ejemplo, de las palmeras hacen los sobreros cónicos, símbolo nacional, que les sirve para protegerse tanto del sol como de la lluvia, o como recipiente entre otros usos.

Emplean mucho el bambú, tanto en la construcción de casas, como de barcos, muebles y complementos de hogar, vasijas, cestería… Una típica estampa vietnamita la componen las mujeres que acarrean fruta, arroz u otras hortalizas en una pértiga (de bambú) con dos cestos (de bambú) uno en cada extremo. Nos sorprendió ver andamios hechos con cañas de este resistente material. Además los brotes tiernos de esta planta se utilizan en cocina.

Mujer con sombrero cónico y pértiga de bambú con dos cestos

Mujer vietnamita con sombrero cónico y pértiga con dos cestas de bambú

En pequeños núcleos rurales pueden verse auténticos ejemplos de construcción bioclímática, a base de materiales proporcionados por la naturaleza, que  aprovechan bien la luz, resguardan de las lluvias o de las altas temperaturas, y procuran una ventilación natural.

viviendas en la región montañosa de Sapa

Viviendas entre los arrozales de la las montañas de Sapa

En una fábrica artesanal de caramelos de coco, vimos como utilizaban la cáscara de este fruto como combustible. También su aceite se emplea en cosmética. Y cómo no, su agua, bien fría, sirve para calmar la sed y el calor.

El índigo se utiliza para teñir la ropa de forma natural

El índigo se utiliza para teñir la ropa de forma natural

En Sapa las mujeres de la etnia hmong nos mostraron cómo se obtienen tintes naturales a partir de la planta de índigo que crece junto a los arrozales.  Con la del sándalo, presenciamos en Hue como se  elaboran artesanalmente las barras de incienso. Las sandalias se hacen con el caucho (¡amén de los neumáticos de todas esas motos!).

La dieta vietnamita está basada en el arroz y las verduras, no se consume tanta carne como en los países occidentales, lo que contribuye a preservar el medio ambiente. Por cierto que la cáscara de arroz la usan también como combustible.

Continúa la tradición del ciclotaxi, aunque sea para llevar a turistas. Se utiliza bastante en Hue, ciudad de pasado imperial, más pequeña y manejable. También se prodigan por las 36 calles que conforman los orígenes del núcleo urbano de Hanoi. En Saigón, sin embargo, se han diluido entre el trajín de motos y coches.

ciclo taxi en hanoi

A pesar de que la bicicleta ha sido relegada por el ciclomotor, sobre todo en Hanoi, la capital, pudimos apreciar un buen número de bicis eléctricas. Debería fomentarse mucho más su uso, pues podría convertirse una solución a la movilidad en las grandes ciudades.

Por lo que hemos comentado sobre el tráfico desbordado y la contaminación, largo es el camino hacia la sostenibilidad el que tiene que recorrer Vietnam. Un camino que tal vez deba comenzar por bajarse de la moto.

Moda sostenible: La ropa se puede hacer de otra manera

modasosteniblejornadaEl  sábado asistimos a la II Jornada de Moda Sostenible que organizó Slow Fashion Spain en el muy apropiado recinto del Museo del Traje de Madrid. Una cita que comenzó a las diez de la mañana y finalizó cerca de las nueve de la noche, y sin embargo resultó amena y enriquecedora tanto por su formato como por la calidad de sus ponentes, cuyas intervenciones, cercanas, aportaron información valiosa a los asistentes y lograron transmitir su ilusión y empeño en demostrar que las cosas se pueden hacer de otra manera. Para ser más concretos, la ropa se puede hacer de otra manera.

El día comenzó con Álvaro Gallego, fundador de Blue Hemp, quien demostró cómo generar valor desde lo local a partir de un cultivo 100% sostenible como el cáñamo industrial. A continuación se abordó la innovación en moda sostenible de la mano de  Jeanología, empresa especializada en el acabado del denim, y Equilicua, que con su colección de chubasqueros Fantastic Bioplastic ofrece una alternativa a los impermeables plásticos derivados del petróleo. En la tercera sesión, “Ser inocuo”, el catedrático Nicolás Olea informó sobre las afecciones para la salud que provocan las sustancias químicas que se emplean en la producción de ropa. Entre ellos están los colorantes, que la empresa Rubia natural, realiza con materiales naturales de las plantas.

Antonia Bove, de la cooperativa Teixidors, con una dilatada trayectoria en la moda artesanal y ética. Valores que le permiten diferenciarse y exportar el 62% de sus artículos. Bove comentó por experiencia propia que “lo responsable tiene que ser verdadero” por lo que para Teixidors la comunicación ha de ser sincera.

En la última sesión de la mañana Koopera -moda solidaria y ecológica- Jabones Beltrán -jabones naturales y artesanales para la ropa- y Som Energia aludieron al papel fundamental del consumidor en la sostenibilidad.

La tarde comenzó con las críticas de Albert Sales, activista de la campaña Ropa Limpia, a las empresas transnacionales del sector textil como Zara y H&M por las violaciones de los derechos humanos y laborales que comenten en países en vías de desarrollo. Por su parte, los chicos de Ananda Pascual mostraron cómo se puede hacer ropa en estos países integrando a la población y bajo las normas del comercio justo.

También hubo espacio para experiencias de emprendedoras en el sector como Gloria López, que está trabajando por abrir un hueco a marcas de moda españolas en el mercado estadounidense desde Nueva York; y Kavita Parmar, fundadora de las marcas Raasta y Suzi Wong, ahora embarcada en The IOU Project, que gira en torno al trabajo de creación y confección artesana así como la transparencia y trazabilidad de cada producto. Ambas animaron al público a luchar por llevar la práctica sus proyectos profesionales.

Después las representantes del Instituto Europoe di Design dieron a conocer el proyecto en Perú que va a cristalizar en la marca de ropa ética Las Manuelas.  Precisamente comunicar la actualidad de la moda sostenible y reivindicar sus valores es lo que hace Naturóticas, Ética y Estilo, blog pionero en España en esta temática como explicó una de sus autoras, la periodista Elisabeth Anglarill.

Triodos Bank expuso su propuesta de banca ética, antes de que la jornada concluyera por todo lo alto con Sara del Río, responsable de campañas de Greenpeace, en las áreas de tóxicos, contaminación y residuos quien enseñó los pormenores de la exitosa campaña Detox, por el que conocidas multinacionales del sector textil como Zara, Levi’s o Benetton se han comprometido  a eliminar las sustancias peligrosas de la cadena de suministro de sus productos. Y Francisco Polo, fundador de Actuable y Change.org, plataformas para el cambio social, que no dudó en levantar a un público ya algo cansado y pedirles que hicieran un poco de ejercicio antes de iniciar su motivadora charla sentado encima de la mesa.

Muchos y variados actores en definitiva, relacionados con el sector textil y  con el nexo común de la sostenibilidad, que mostraron sus proyectos y sus ganas de sacarlos adelante pese a los obstáculos -como la poca visibilidad y las dificultades para penetrar y llegar al público con sus productos en el complejo sector textil-  bajo la premisa de construir un mundo más justo y sostenible donde primen las personas y el respeto al medio ambiente.

 

Apps verdes para móvil poco sostenible

JoinUp Taxi se estrena esta semana en Madrid. Se trata de una aplicación gratuita para smartphones que permite  a los usuarios compartir taxi, una forma de ahorrar costes económicos y también medioambientales.

En un momento en el que proliferan apps de todo tipo,  no podrían faltar las que, como la señalada,  fomentan unos hábitos más sostenibles. Gracias a ellas podemos saber cuáles son los puntos de reciclajes más cercanos. También controlar  desde el teléfono móvil el consumo de combustible y energía. Hay apss que conciencian sobre la contaminación que producen los coches, otras que monitorizan las emisiones de CO2 en el trabajo o en casa.

Otras permiten denunciar vertidos ilegales de residuos, o miden la contaminación acústica;  las hay que dan consejos ecológicos y  las que orientan hacia unos viajes más sostenible…. Las podéis conocer todas aquí

Los usos pueden ser “verdes”, sin embargo la fabricación masiva de teléfonos “inteligentes” supone la explotación de recursos naturales, como coltán o tantalio, normalmente en países en vías de desarrollo. Además, muchos de los metales que se utilizan en su producción son tóxicos (arsénico, cadmio, plomo, etc).  Ni siquiera las cifras de reciclaje son positivas, teniendo el cuenta que el 90% de sus componentes son reciclables. Solo en en España hay más de 42 millones de teléfonos móviles y lo cambiamos de media cada 18 meses. Cada año se desechan 25 millones de terminales y solo uno de cada 5 se recicla.

Triodos Bank confirma el auge de la banca ética

Ya hemos comentado en otras ocasiones en el  blog que la banca ética tiene cada vez más seguidores en nuestro país. La pérdida de confianza en la banca convencional cuyo modelo depredador desencadenó la profunda crisis en la que nos hayamos inmersos y cuyos excesos estamos pagando – lo que seguiremos haciendo durante mucho tiempo- en forma de recortes, pérdidas de derechos que están deteriorando el estado de bienestar, es una de las principales razones que están llevando a los ciudadanos a buscar alternativas honestas y seguras donde dejar su dinero.

Esta semana hemos conocido los datos de Triodos Bank en 2012, que vienen a corroborar el crecimiento de este tipo de banca contraria a la especulación, centrada en la economía real y fundamentada en valores como la transparencia, participación y sostenibilidad. La entidad de origen holandés creció en España un 58% el pasado año en su balance total,  superando los 1.000 millones de euros, y un 73% en número de clientes, que ya son 105.000. Unos resultados muy positivos que mejoran los obtenidos en 2011, año también muy favorable.

Un dato esclarecedor que confirma que mucha gente no está dispuesta a perpetuar el sistema financiero actual es que desde que comenzara la crisis  en 2008 esta entidad ha duplicado su tamaño en Europa.

Ejemplo de porqué hay que comunicar la RSC

Hace unas semanas en un encuentro sobre internacionalización de las empresas, durante el turno de preguntas a los ponentes, uno de los asistentes planteó una cuestión que me llamó la atención por tocar de lleno lo que defendemos desde Responsablemente.

Un pequeño empresario textil, de aspecto sencillo y afable, que estaba acompañado de su hijo, todavía adolescente, comentó que la ropa que comercializaba era de producción local y pedía consejo a los expertos sobre si cambiar de estrategia e importarla de China, debido a que estaba perdiendo mucha cuota de mercado  puesto que no podía competir en precios, y daba a entender que no podría aguantar mucho más la situación.

Una de las ponentes rotundamente le recomendó que no, que siguiera fiel a su filosofía. ¿Por qué? Porque era su principal factor de diferenciación. El hombre aceptó de buen grado la respuesta, aunque dudo si se quedó más tranquilo.

El trasfondo de esta cuestión está muy relacionada con el aumento del desempleo y el desmantelamiento del tejido productivo local, de lo que tanto nos quejamos pero que poco ponemos de nuestra parte para evitarlo. Este empresario ofrece ropa de calidad realizada en su región, parte de ella en sus propios talleres, creo recordar. Sin embargo, con nuestras decisiones de compra premiamos productos de pobre calidad, realizados en países remotos, no siempre con garantías de que quienes los realizan tengan unas condiciones laborales dignas, y todo ello a consta de la paralización de la actividad en el ámbito local.

¿Somos conscientes del modelo que estamos alimentando sólo por tener en cuenta el factor precio a la hora de comprar un producto? Y no nos referimos solo a la confección.

Y otro tema que  se plantea. ¿Sabe transmitir siempre el empresario comprometido con su comunidad cómo está creando, con su filosofía,  valor social y económico, además de medioambiental para influir favorablemente en la decisión de compra de los consumidores? Porque estamos convencidos de que existe el consumidor responsable, y cada vez más,  sin embargo no siempre encuentra el producto acorde a su forma de pensar o no recibe la información adecuada para considerarlo como tal. Por eso creemos que es fundamental comunicar la responsabilidad empresarial, especialmente en el caso de las PYMES.

Jornada sobre consumo responsable en la Embajada de Suecia

consumo responsable embajada suecaEsta semana tuvo lugar en la Residencia de la Embajada de Suecia el seminario ¿Eres un consumidor responsable?, que organizó la Cámara de Comercio Hispano Sueca para dar a conocer cómo las empresas involucran a los consumidores en el consumo responsable. Participaron en la jornada las empresas Ecoembes, H&M y Respiro. Como introducción a la misma Aldo Olcese, economista experto en Responsabilidad Social de la Empresa realizó una presentación bajo el título “La RSE en la encrucijada europea”.

Olcese avanzó algunos detalles del próximo informe que publicará la  Comisión Europea sobre RSE  en el que está trabajando. El Doctor en Economía señaló que “para Europa somos líderes en RSE” y señaló las cuatro razones por las que España ocupa esta posición: ser el país con más empresas en los Rankings Mundiales de RSE, que achacó a la concienciación de los directivos, la exigencia  en criterios de sostenibildiad de los gobiernos latinoamericanos a los inversores españoles y el impulso de las energías renovables;  el alto número de instituciones que desde la sociedad civil promueven esta materia, las más de 1o0 titulaciones de enseñanza superior en los que se estudia y el compromiso de los gobiernos españoles manifestado mediante la creación del CERSE o la Ley de Desarrollo Sostenible.

A continuación la sesión se centró en el consumidor , según el propio Olcese “el grupo de interés más importante, puesto que todos los somos”. Juan Alonso de Velasco, subdirector de Marketing de Ecoembes, habló del esfuerzo en comunicación que llevan a  cabo para que los ciudadanos conozcan su labor y para que reciclen los envases. Los portavoces de H&M, Ona Bascuñan e Íñigo Saenz, expusieron la actuaciones de la multinacional textil sueca para una moda más sostenible por medio de su campaña Conscious. Finalmente, Ian Paterson, cofundador de Respiro Car Sharing, presentó esta novedosa propuesta dirigida a mejorar la movilidad en Madrid, beneficiosa tanto para el medio ambiente, pues contribuye a reducir las emisiones de CO2, como para el bolsillo de los ciudadanos. Un dato esclarecedor que aportó Respiro: el coche particular no se usa 23 horas al día.

En conclusión, una jornada positiva en la la que se habló de sostenibilidad desde diferentes propuestas empresariales, que estuvo principalmente centrada en la concienciación medioambiental.