Bioconstrucción, la forma ecológica de entender las casas

Cada vez oímos hablar más de bioconstrucción, pero ¿qué significa realmente? Para empezar diremos que el nombre procede de “baubiologie”, término de origen alemán formulado por el profesor Anton Schneider en 1969 para referirse a un concepto global de biología de la edificación. Considera al edificio como un organismo vivo, con el que las personas nos relacionamos. Así, la bioconstrucción se definiría como el estudio de esa interrelación holística entre humanos y el medio donde viven.  “Un arte donde se realiza una simbiosis entre construcción y naturaleza“, según el arquitecto Ángel Martínez.

La bioconstrucción es una forma de construir respetuosa con el medio ambiente, que se adapta al clima de la zona y en la que se utilizan materiales de bajo impacto ambiental,  naturales, renovables, reciclados, reciclables,  y no tóxicos ni en su fabricación ni en su vida útil, por ejemplo la piedra, la tierra o la madera. Integra el ámbito de la construcción con otros aspectos como la ecología, la salud o el bienestar. Propone la racionalidad en la edificación priorizando la sencillez, proporcionando edificios armoniosos con el entorno y las personas que lo habitan. Por ello tiene en cuenta cuestiones como la calidad del aire interior, el aprovechamiento de los recursos naturales disponibles (sol, vegetación, viento…) para disminuir el impacto ambiental y ahorrar energía. Así, con sentido común y aprovechando los recursos disponibles, construyeron sus hogares nuestros abuelos desde tiempos inmemoriales. cob house journal

Si bien estamos más habituados a la piedra o incluso a la madera, existen otros materiales menos conocidos que también se utilizan en bioconstrucción: neumáticos y sacos rellenos de tierra,  superadobe, paja, el tapial (muros de tierra compactada dentro de un encofrado), el adobe o el cob (mezcla de tierra, agua y paja). Mencionar asimismo la arcilla, la cal aérea y el yeso natural para revocos.

En aras de disminuir al máximo el consumo de energía, los aislamientos son fundamentales en este tipo de construcción. Se utilizan  elementos como celulosa, corcho, fibra de madera, cáñamo, algodón o lana de oveja. En cuanto a las pinturas, han de ser ecológicas, elaboradas con materias primas naturales de origen vegetal o mineral, y libres  de sustancias perjudiciales para la salud y el medio ambiente.

Como disciplina ampliamente relacionada con muchas otras áreas, la bioconstrucción es un campo muy extenso, interesante y poco conocido por el gran público. Seguro que en este blog volveremos a hablar de esta forma de construir sostenible y beneficiosa para las personas, con el objetivo de adentrarnos en algunos de sus principios y conceptos.

Miguel Vega/Responsablemente

 

 

 

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Viviendas de madera: desterrando prejuicios

Vivienda de 100x100madera en Guadarrama, en la Sierra de Madrid. Pese al frío de la zona, su propietario solo gasta 60 euros en calefacción de pellets al mes para calentar los 200 metros construdios

Vivienda de 100x100madera en Guadarrama, en la Sierra de Madrid. Pese al frío de la zona, su propietario solo gasta 60 euros al mes en calefacción de pellets para calentar los 200 metros construidos.

   Una de las mayores satisfacciones que produce trabajar para empresas diferentes es la posibilidad de acercarte y conocer sectores de la  actividad que resultaban ajenos. Algo que  te permite por un lado aprender y por otro desterrar prejuicios, estereotipos, que luego descubres no se corresponden con la realidad, y nos hacen darnos cuenta de que sabemos mucho menos de lo que nos creemos.

   Así,  nuestra colaboración con la empresa de viviendas ecológicas 100x100madera nos ha servido, entre otras cosas, para comprobar que se pueden hacer casas de madera tan buenas o mejores que las de ladrillo y cemento, borrando felizmente esa imagen preconcebida de cabaña del Tío Tom levantada con cuatro tablas o  la de contenedores prefabricados que parece que fueran a salir volando ante un vendaval.

   Todo lo contrario. Las casas de madera con buena materia prima como es el pino rojo finlandés, muros y ventanas de amplios grosores o aislantes naturales como la celulosa, como las que emplea 100x100madera, distribuidor de Kuusamo Log Houses, garantizan resultados muy por encima de la media en construcción tradicional, y más teniendo en cuenta lo mal que se ha edificado en los últimos años en este país.

   Una de las grandes ventajas de este tipo de viviendas es su eficiencia energética, el poco consumo de energía que precisan para mantener una temperatura confortable tanto en invierno como en verano. Esto se consigue gracias al empleo de materiales de calidad y a que se tienen en cuenta criterios de arquitectura bioclimática a la hora de proyectar la vivienda para aprovechar al máximo los recursos naturales. Todo ello hace que se pueda llegar a ahorrar en  combustible hasta un 90% respecto a las viviendas comunes, en el caso de la “casa pasiva. Lo que pone de relieve el concepto de “hipoteca energética”, el gasto en facturas para mantener el hogar a la temperatura que deseamos. Un desembolso que año a año va ganando peso en el presupuesto familiar dado a los continuos aumentos de los precios de la energía, y que hasta ahora no se valoraba como se merece a la hora de adquirir una vivienda.

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Interior de una de las viviendas de madera de Kuusamo Log Houses

   El respeto al medio ambiente no solo proviene del menor consumo en combustibles fósiles. Las casas de 100x100madera son ecológicas también porque están hechas de madera procedente de bosques sostenibles en Finlandia certificada por los sellos FSC y PEFC, y porque son biodegradables.  Además no se utiliza sin ningún tipo de componente químico nocivo para la salud.

   Por último, son casas hechas a medida, pese a que se disponen de varios modelos, lo habitual es que el cliente decida el diseño de su casa según sus gustos y necesidades. Aunque la estructura sea de madera, si no le satisface estéticamente, puede combinarla con otros materiales para acabados exteriores e interiores que prefiera, como piedra natural, ladrillo o mortero de cal, que le proporcionarán una apariencia muy diferente. Incluso se le puede añadir cualquier tipo de calefacción adicional, como chimenea, paneles solares o estufa de biomasa.

 Por criterios de calidad constructiva,  de ahorro energético, ecológicos o de diseño, lo cierto es que cada vez más personas se decantan por este tipo de viviendas, que a nosotros nos parecen tan novedosas pero tan arraigadas ya en el Norte de Europa ¡y con climas mucho más duros que el nuestro!

  No sé por qué sospechamos que este tipo de casas nos van a resultar más familiares en un futuro inmediato.